CRUDA REALIDAD
Eres, mujer, esencial
aunque no reconocida,
tu trabajo principal:
ser portadora de vida.
Tantos años has pasado
trabajando con tesón,
más no por ello has logrado
ni fortuna ni galón.
En tu centro laboral
y en el propio familiar
siempre hubo temporal,
¡cómo te hicieron llorar!
Cuantos obstáculos fueron,
los tuviste que afrontar
y este esfuerzo no quisieron
ni los tuyos valorar.
Muchos son los sinsabores
que tuviste que aguantar
y, debido a mil temores
los tuviste que callar.
Ante tanta indiferencia
buscaste la solución,
con cautela, con prudencia,
¡grande fue la incomprensión!
Tantos hechos albergaron
una gran desolación
que en el tiempo terminaron
con amarga sensación.
En tu rostro la sonrisa
nunca te ha de faltar,
caricia de suave brisa
para tu pena aliviar.
Hoy es tu día, mujer,
no lo vas a
celebrar
mientras nadie quiera ver
que te impidieron soñar.
CUALQUIER PARECIDO CON LA
REALIDAD NO ES COINCIDENCIA.
SI ALGUIEN SE DA POR ALUDIDO
QUE REVISE SU CONCIENCIA.






