Rodando voy por la vida
entre múltiples borregos
que solo saben balar
y obedecer a su dueño.
Apatía y sumisión,
es su estado general,
y al establo solo van
cuando les ladra algún perro.
No saben los pobrecillos
que son parte de un rebaño,
en número muy elevado,
y muy pocos propietarios.
Que la unión hace la fuerza
no lo han asimilado,
algo que viene muy bien
a sus adinerados amos .
Balan con poco entusiasmo
para pedir el sustento
y su señor los contenta
con las hierbas de los campos.
¡Ay Ignorantes corderos!
¿cuando os vais a revelar
para exigir los derechos
que os den la dignidad?
Hay que pedir a los jefes
con total autoridad:
¡basta ya te tanto abuso!
¡basta ya de tanto mal!
Los patrones nunca deben
abusar de autoridad,
tienen que ser servidores
y ejemplo de humanidad.
Dejad ya de ser borregos
ya que esta sociedad
necesita de hombres buenos
para poderla cambiar.
***********
Para los que habéis preguntado os diré que el poema es mío, está inspirado en la situación actual que estamos atravesando y aunque está escrito en segunda y tercera persona plural yo también me considero parte del "rebaño" lo soy ahora y lo fui en la empresa donde trabajé durante más de 21 años.











