Mi abuelo Felipe Frías
a los sesenta “partió”
terrateniente afanoso,
padre noble y cariñoso,
que con total tolerancia
a sus hijos educó.
En
Logroño yo nací
en casa
de Eulalia Artacho
abuela
muy bondadosa
y por
ende cariñosa
pero que
yo ni la vi
pues al
poco de nacer
¡¡Me
llevaron a Madrid!!
Tuve un abuelo en Madrid
bien llamado Hermenegildo
y Bodega apellidado
al que apenas conocí
pues siendo yo muy pequeña
de los “Madriles” partí.
Nicomedes
fue su esposa
de
apellido Bachiller;
fue mi
abuela una mujer
de su
vida cuidadosa
más
tampoco la traté,
no tiene
gracia la cosa.
Y
todo…..
¡por no vivir en Madrid!
A mis
abuelos perdí
sin
quedar en el olvido
pues con
tristeza sentí
no
haberlos conocido.


