Te dimos la bienvenida
rebosantes de esperanza,
no tendrás nuestra añoranza
pues queremos el olvido
de este tiempo mal vivido
que en el corazón anida.
Año Viejo que te vas
lleno de penas, sin gloria,
doce meses que la historia
en su libro va a anotar
hechos, imposibles de borrar.
¡Vete! no te demores más.

