Estábamos comiendo en un restaurante de San Sebastian mi amiga Tere y yo, hace ya bastantes años, y pedimos de postre melocotón en almíbar pero no nos pusieron cuchillo y por no pedirlo me dispuse a partir mi melocotón con la cuchara cuando de repente ¡¡¡zaaas!!! se me “escapa” y sale disparado a la mesa de enfrente que estaba ocupada por dos señores........me puse de todos los colores a la vez que me contenía la risa y quise que “la tierra me tragase” en ese momento de la vergüenza que pasé, me disculpé cómo pude e inmediatamente pedimos la cuenta y salimos a toda “pastilla”, ya en la calle toda la risa contenida de las dos explotó. No volvimos más a ese restaurante.CHARO
La casa de "Santa Teresa de Jesús", en Sevilla.
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La casa de Santa Teresa de Jesús, en Sevilla.
La casa número 66 de la antigua calle de la Pajería (hoy Zaragoza) fue
aquella que en el año 1576 Lorenzo Ce...
Hace 9 horas
Me he reido con la anecdota.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ja,ja,ja,ja,ja es que es para troncharse.
ResponderEliminarBesos
Hola Charo !!
ResponderEliminarPero porqué no , hija? si en la vida es natural que ocurran estas cosas ?
!saludos!!
NO me he podido resirtir de venir a mirar tus Ultimas entradas !!