Los expertos haciendo la gran paella, enorme sacrificio ya que el sol calentó con fuerza y los cocineros tuvieron que pasar mucho calor. 
Mientras unos trabajaban en la "cocina" los demás estuvimos sentados en la plaza escuchando a un grupo navarro con sus alegres jotas, tomando el aperitivo y charlando con los amigos esperando la hora de la comida.
Aspecto que ofrecía la plaza mientras se escuchaban las jotas navarras.
El chiringuito del zurracapote que aunque yo no lo probé (no me van las bebidas alcohólicas) los que sí lo hicieron dijeron que estaba muy bueno y fresquito.
La gran paella terminada, ¡que bien huele!. ¿A que tiene buena pinta?
Aquí, ya en la fila, repartiendo a todos los que quisimos comer (previo pago de 3 euros) paella, pan ,vino o agua y un melocotón de postre ¿se puede pedir más?.Os puedo asegurar que estaba riquísima y quedamos muy satisfechos con el "suculento banquete al aire libre" aunque para ser sincera cómo yo vivo al lado de la plaza me tuve que subir a casa ( a mi terraza) a comer ya que no aguanté el intenso calor que hacía pues el amigo "Lorenzo" se filtraba entre las ramas de los árboles y mi piel es muy sensible a ese peligroso y castigador sol del mediodía, (las pelirrojas tenemos ese problema).Bendito San Juan que hace que un pueblo se reúna álrededor de las mesas en paz, alegría, armonía y............ buena comida. CHARO









