MONTAJE HECHO CON IMAGEN DE LA RED
CUANTO JÚBILO
Cuanto júbilo, Señor, al entrar en la ciudad.
a lomos del borriquillo que te dejó un fiel amigo
avanzas con sencillez, todo el pueblo está contigo,
buscan en TÍ ese refugio que ofrece seguridad.
Sus ramos de olivo tienden a lo largo del camino,
entre cánticos te aclaman con total sinceridad
alabando al Rey de Reyes, todo es solemnidad,
más Tú ya sabes, Señor, que te acecha un asesino.
Los mismos que hoy te ensalzan con tanta vistosidad
permitirán que te traten cómo al peor enemigo,
a la cruz te enviarán; no existe peor castigo.
¿Por qué, mi Dios, cometimos semejante atrocidad?

