CUMPLO LOS 69
Hoy cumplo sesenta y nueve
y espero me sea leve,
pues para decir verdad
he alcanzado la edad
en que la naturaleza
no deja pies ni cabeza,
y en cuestiones de la testa
en vez de sumar ya resta.
En este diario vivir
hay dolencias que añadir,
pues si me paso revista
hay para hacer una lista
que para salir del paso
es mejor no hacerla caso
y aprovechar la ocasión
cuando surja diversión.
Al andar, cosa sencilla,
me protesta la rodilla,
si me pongo a trastear
termino por flaquear,
más si me da por tejer
la mano me va a doler
y me quedo sin resuello
cuando me fastidia el cuello.
De los hombros no me olvido
con su constante quejido
y si
menciono la espalda
es un asunto que escalda;
mi cuerpo ya es un dolor,
os lo digo sin pudor,
que si lo expongo a un mal viento
ya me duele hasta el asiento.
Para nada doy la talla
¡si hasta la vista me falla!
Siempre tengo algún despiste
aunque me lo tome a chiste,
pues la falta de memoria
forma parte de mi historia,
más ser abuela conforta
lo demás ya poco importa.
Voy a tocar otro tema
que resulta ser problema
a la hora de
comer,
pues la dieta es un deber,
y a mi me
gusta yantar
más esto tiende a engordar
y aunque hago natación
no es completa
solución.
Tras los años trascurridos,
mejor o peor vividos,
llego a una conclusión
sin ninguna pretensión:
A pesar de tanta tara
hay que poner buena cara
y ante cualquier sinsabor
mantener el buen humor
¡¡¡ AAAAAYYYYYYY ME DUELE !!!
MORALEJA
Mucha
risa y poca queja
si
quieres ser buena vieja.
Hay que ser cómo el vino añejo
más bueno cuanto más viejo.


