viernes, 3 de abril de 2026

VIERNES SANTO

EN UN MADERO CLAVADO

Alzo mi vista y veo

en un madero clavado,

tu cuerpo tan lacerado

que al mirarte yo deseo

¡Ay, ignorante osadía!

poder subir a la cruz,

impregnarme de tu luz

y ayudarte en tu agonía.

Me postro ante ti, Señor,

y, con total devoción,

te presento mi oración

para pedir sin temor.

¡Qué pretensión la mía!

ofrecerte mi consuelo

para alcanzar ese cielo

que me ofreces este día.

Al contemplar con fervor

a mi Cristo agonizante,

quisiera por un instante

hacer mío su  dolor.

¡Ay que ilusa pretensión!

que solo en la adversidad

me acerco con humildad

para sentir compasión.

Mi Jesús, hoy moribundo

conociendo tu indulgencia,

a tus pies pido clemencia,

por los pecados del mundo.

¡Que infinita es tu bondad!

Y a tal extremo amaste

que al verdugo perdonaste

y le diste tu amistad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

AGRADEZCO VUESTROS COMENTARIOS PUES ME HACEN MUY FELIZ :-)