MENSAJE PARA MIS AMIG@S

jueves, 10 de noviembre de 2011

PADRES CON HIJOS


Padre, Papá, Papi y… Pa?

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento
como un verdadero dictamen de Dios. Imperaban normas estrictas de
educación: Nadie se sentaba a la mesa antes que
el padre, nadie
hablaba sin permiso del padre, nadie repetía el almuerzo sin el
permiso del padre, nadie se levantaba de la mesa si el padre no se
había levantado antes; por algo era el padre.


La madre fue siempre el eje sentimental de la casa, el padre siempre
la autoridad suprema. Cuando el padre miraba fijamente a la hija, esta
abandonaba todo; a una orden del padre los hijos varones cortaban
leña, alzaban bultos o se hacían matar en la guerra.


Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en papá. El mero sustantivo era ya una derrota. Padre es una palabra sólida, rocosa, imponente; papá es un apelativo para oso de felpa o para perro faldero; da demasiada confianza. Además, la segunda derrota es que papá es una invitación al infame tuteo, con el uso de papá el
hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había
ocurrido cuando el papá era el padre.


A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que
fumara en su presencia, en vez de saltarle los dientes de un
tortazo, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos
empezaron a llevar amigos a la casa y a organizar bailes y bebidas,
mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban en voz baja: Bueno,
por lo menos tranquiliza saber que están tomándose unos tragos en casa
y no en quién sabe dónde.


El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el
padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la
sala mirando la tele, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa;
tomaban el teléfono sin permiso, sacaban dinero de la cartera de papá
y usaban sus mejores camisas. La hija comenzó a salir con
pretendientes sin chaperón y a exigirle a papá que no le pusiera mala
cara al insoportable novio y que le ofreciera que, en vez
de llamarlo "señor González", como habría llamado al padre, que lo
llamara simplemente "Tato".
Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero una autoridad
bastante maltrecha. Nada comparable a la figura prócer del padre. Era,
en fin, un tipo querido; lavaba, planchaba, cocinaba y, además, se le
podía pedir un consejo o también dinero prestado.

Y entonces vino papi.
Papi es un invento reciente de los últimos 20 ó 30 años. Descendiente
menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta
ni se le pregunta nada. Simplemente se le notifica. Papi, me llevo el
coche, dame para gasolina. Le ordenan que se vaya al cine con mami
mientras los hijos están de fiesta y que , cuando vuelvan, entren en
silencio por la puerta de atrás. Tiene prohibido preguntarle a la
nena quién es ese tipo despeinado que desayuna descalzo en su cocina.
Ni hablar de las tarjetas de crédito, la ropa, el turno para ducharse,
la afeitadora, el ordenador, las llaves. Lo tutean y hasta le indican
cómo dirigirse a ellos: ¡Papi, no me vuelvas a llamar "chiquita"
delante de Jonathan!

Aquel respeto que inspiraba el padre y, hasta cierto punto el papá, se
transformó en exceso de confianza además de convertirse en un franco
abuso hacia papi:

¡Oye, papi, se me está acabando el whisky! ¡Oye papi, anda a comprar pan!
No sé qué seguirá después de papi. Supongo que la esclavitud o el
destierro definitivo.


Yo estoy aterrado, después de haber sido nieto de
padre, hijo de papá y papi de mis hijos, mis nietas han
empezado a llamarme "
pa"..........!!!

CREO QUE QUIEREN DECIR ¡¡¡PA QUÉ MIERDA SIRVES !!!! 

TEXTO LLEGADO POR CORREO ELECTRÓNICO

BUENO, BUENO......YO SOY DE LA GENERACIÓN DE TRANSICIÓN A PAPÁ  ASÍ QUE   SE COMPORTABA CASI CÓMO UN AUTÉNTICO PADRE DE LA ÉPOCA....

9 comentarios:

  1. Buenos días Charo. Me recordó la evolución del traje de baño hasta llegar al bikini.Jajajaja, al menos conocen los niños quién es su 'Pa' y no un Progenitor-A ó Progenitor-B como el registro civil los nombra ahora.Un abrazo.

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  2. Siempre he sido PAPÁ.

    y MIS HIJOS, COMO TAL ME TRATAN.

    He tenido suerte de vivir sin esa transicion.
    Bueno el relato.

    Charo si quieres seguir sonriendo ve a mi blog.

    Todos los cometarios lo hacen. Espero el tuyo.

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  3. Charo: Valla relato con gracia que nos dejas. He reido leyendo. yo llamaba a mi padre papa, mi madre siempre nos decia que le llamaramos Mamá y papá, esto era en el pueblo luego vinimos a Barcelona y como aquí se dice papa
    se nos olvidó el tema.
    Eres genial publicando. Gracias por compartir.

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  4. Una entrada muy buena amiga tienes mucha razón, pero sabes prefiero los papás de ahora, son más amigos que papás lo veo en mis hermanos y mis sobrinos son felices, linda entrada amiga y creo que muy practica para los que son papás.
    Besitos de luz que estés muy bien.

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  5. ¡Muy buena entrada! Todo se ha ido modificando con el correr del tiempo. Así estamos. El final me ha hecho reir mucho. Un abrazo.

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  6. Mis hijos me dicen papi...
    Yo llamo a mi papá, papá.

    Padre me parecía muy lejano (me sigue pareciendo)

    Aún con el papi, me siguen haciendo caso...no sé hasta cuando...

    Besote guapa, me ha gustado mucho.

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  7. Pues en casa andamos entre el papi y el papa, depende del tema. Pero es una reflexión muy graciosa de como evolucionan las relaciones familiares.

    Y cuando digo evolucionan, tampoco se si para mejor o para peor. Habrá que buscar el punto justo, que ya es difícil para ambas partes.

    También quería darte las gracias por el comentario de animo que me has dejado. Aunque lo mio es irreversible e irrecuperable, y las lesiones serán permanentes. Pero lo llevo bien, pero muy requetebien.

    Gracias amiga Charo.

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  8. Amiga Charo: Me has recordado aquella canción que decía:
    “la palabra más hermosa/ es papá, es mamá/ y si dices padre y madre/ es igual que más da/ pero no digas papi ni mami/ ni papuchi ni mamuchi/ que es una barbaridad” yo siempre dije padre y así es como me hubiera gustado que me llamaran mis hijos pero me dicen papá menos mal que no han caído en esa cursilería del papi o papuchi.
    Un abrazo

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  9. Es muy cierto ... todo va cambiando con el transcurso de los años, pero el amor por un padre nunca ... siempre será infinito :)

    Saludos

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OS AGRADEZCO VUESTROS COMENTARIOS PUES ME HACEN MUY FELIZ :-)