MENSAJE PARA MIS AMIG@S

lunes, 26 de septiembre de 2011

LA INCOMPRENDIDA CIGARRA

UN PEQUEÑO HOMENAJE A LA  INCOMPREDIDA CIGARRA.

Durante las horas estivales, cuando el sol abrasa los campos resecos y todos los seres vivientes se guarecen bajo el techo o el follaje, la cigarra empieza a cantar. Su monótono e insistente estridor se propaga por los campos en un coro de innumerables voces, como si quisiera advertir al campesino del momento de la siega. Este canto se prolonga durante todo el verano, interrumpiéndose en las tormentas, o cuando sobreviene frío. A principio del otoño y con la llegada de las lluvias, el canto de la cigarra se apagará, y con él terminará el verano.

Las cigarras son insectos hemípteros que, generalmente, viven en las zonas cálidas y templadas. Es natural, pues, que estén muy difundidas en la cuenca del Mediterráneo.

¿Quién no conoce la hermosa fábula de LA FONTAINE sobre La cigarra y la hormiga? Si el poeta hubiese conocido mejor la vida y costumbres de esos pequeños cantores, tal vez no hubiese defendido a la hormiga con tanto menoscabo de la cigarra.


A continuación veremos los motivos: Tomemos, por ejemplo, dos variedades comunes en el sur de Europa. Una es la Cicada plebeieus (de color negro manchado de amarillo, recubierta de pelusa blanca; su tamaño es de 30 a 35 mm.), y la otra la Cicada orni L. (un poco más larga y rojiza).

CICLO DEL DESARROLLO:
Durante el verano la hembra pone los huevos (de 4 a 12) en los tallos de las plantas herbáceas o en ramitas secas, encerrándolos en pequeñas celdillas. De los huevos que se abrirán a fines del verano, nacen las larvas que, poco después y luego de experimentar las primeras transformaciones, se entierran. Por su conformación, que es todavía muy diferente de la que tendrá el insecto completo, los zoólogos asignaron a esos seres diminutos el nombre de “ninfas”.

La ninfa quedará bajo tierra durante todo el invierno, alimentándose con la savia de las raíces. En el ínterin, su aspecto y su estructura interna experimentarán grandes cambios y, ya en primavera, saldrá a la superficie, adhiriéndose al tallo o a las hojas de las plantas; allí esperará su última transformación. Cuando, finalmente, por una hendidura dorsal de la cutícula sale el insecto perfecto, el verano no está lejos. La cigarra inicia así su breve vida que se extinguirá antes de llegar el otoño.


El insecto macho es el que canta y sus órganos musicales están situados a ambos lados del abdomen. Esto le permite cantar y alimentarse al mismo tiempo. Muy voraces, las cigarras ponen todo su empeño en perforar la corteza de las plantas, para sorber la savia de las mismas (su órgano bucal se adapta a esa modalidad). De este modo, las cigarras tienen siempre alimento abundante a su disposición.


La hormiga, a quien LA FONTALNE ha otorgado la medalla del premio al trabajo, se revela, comparada con la cigarra, como una verdadera aprovechadora. Efectivamente, cuando la hormiga encuentra a una cigarra sorbiendo el líquido de las plantas, se le acerca y no descansa hasta lograr expulsarla y tomar su lugar. Cuando la cigarra muere, al cabo de cuatro o cinco semanas de vida, aparece otra vez la hormiga que despedaza con sus fuertes mandíbulas el cuerpo ya inmóvil y lo arrastra hacia el hormiguero para alimentarse con él durante el invierno.

En los Estados Unidos y en todo el norte de América vive una variedad de cigarra de características muy interesantes, es la Cicada septemdécim, aparece únicamente en determinados períodos, pues su desarrollo post-embrionario dura de trece a diecisiete años, y, sin embargo, cuando alcanza, al fin, el estado de insecto perfecto, su vida es tan corta como la de sus congéneres.


En la antigua Grecia las cigarras eran muy apreciadas y los atenienses las encerraban en pequeñas jaulas deleitándose con su canto.

Espero haber  limpiado la “mala fama” que siempre ha acompañado a las cigarras y a partir de ahora la consideremos cómo un insecto que sabe hacer bien su trabajo alegrando a la vez los campos con sus cantos.
INFORMACIÓN E IMÁGENES SACADAS DE INTERNET
CHARO

5 comentarios:

  1. GRACIAS POR LA INFORACION. ES CURIOSO TODOS SOOS VALIDOS ANIMALES, ANIMALITOS, HUMANOS DIFERENTES, TODOS. UN ABRAZO

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  2. Gracias Charo, por la de cosas que acabo de aprender sobre la cigarra.

    Me ha llamado la atención eso de tenerlas en jaulas para escuchar su canto; es como las jaulas que tienen los chinos para sus grillos.

    Aunque personalmente ninguno de los dos son mis animales de compañia preferidos: la cigarra resulta molesta en la siesta y el grillo en la noche. Me gustan más cuando estan silentes y llenos de vida.

    Un abrazote y que sigas disfrutando de tus vacaciones.

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  3. Hola amiga muy interesante el relato de la cigarra, las conozco cuando niña, me gustaba atraparlas con los dedos y cantaban muy hermoso.
    Besos que estés muy bien feliz semana.

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  4. Decía mi abuelo que las hormigas nos enseñaban lo importante del trabajo, y los grillos que había que divertirse....Pero si querías disfrutar de la vida, aprende de las cigarras (en Venezuela se les dice chicharras)

    Besote

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  5. Qué hermoso blog tienes. Unas fotos preciosas y tu información completísima. Besos gordotes.

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