Querida Charo preciosa tu entrada por la resurreccion de Jesus,te felicito de todo corazón, que Dios te bendiga por tu devoción. Un abrazo, que estes muy bien.
Hola Charo: Te voy a dejar una poesía de Andres Eloy Blanco, poeta y cuentista venezolano. La historia es basada sobre la leyenda de la cura de una peste de escorbuto en Caracas durante el siglo XVI. La leyenda cuenta el enredo de las ramas del limonero en la corona de espina del Nazareno
El limonero del Señor
En la esquina de Miracielos agoniza la tradición. ¿Qué mano avara cortaría el limonero del Señor...? Miracielos; casuchas nuevas, con descrédito del color; antaño hubiera allí una tapia Y una arboleda y un portón.
Calle de piedra; el reflejo encalambrado de un farol; hacia la sombra, el aguafuerte abocetada de un balcón, a cuya vera se bajara, para hacer guiños al amor, el embozo de Guzmán Blanco En algún lance de ocasión.
En el corral está sembrado, junto al muro, junto al portón, y por encima de la tapia hacia la calle descolgó un gajo verde y amarillo el limonero del Señor. Cuentan que en pascua lo sembrara, el año quince, un español, y cada dueño de la siembra de sus racimos exprimió la limonada con azúcar Para el día de San Simón.
Por la esquina de Miracielos, en sus Miércoles de dolor, el Nazareno de San Pablo Pasaba siempre en procesión.
Y llegó el año de la peste; moría el pueblo bajo el sol; con su cortejo de enlutados pasaba al trote algún doctor y en un hartazgo dilataba su puerta «Los Hijos de Dios».
La Terapéutica era inútil; andaba el Viático al vapor Y por exceso de trabajo se abreviaba la absolución.
Y pasó el Domingo de Ramos y fue el Miércoles del Dolor cuando, apestada y sollozante, la muchedumbre en oración, desde el claustro de San Felipe hasta San Pablo, se agolpó.
Un aguacero de plegarias asordó la Puerta Mayor y el Nazareno de San Pablo salió otra vez en procesión. En el azul del empedrado regaba flores el fervor; banderolas en las paredes, candilejas en el balcón, el canelón y el miriñaque el garrasí y el quitasol; un predominio de morado de incienso y de genuflexión.
—¡Oh, Señor, Dios de los Ejércitos. La peste aléjanos, Señor...!
En la esquina de Miracielos hubo una breve oscilación; los portadores de las andas se detuvieron; Monseñor el Arzobispo, alzó los ojos hacia la Cruz; la Cruz de Dios, al pasar bajo el limonero, entre sus gajos se enredó. Sobre la frente del Mesías hubo un rebote de verdor y entre sus rizos tembló el oro amarillo de la sazón.
De lo profundo del cortejo partió la flecha de una voz: —¡Milagro...! ¡Es bálsamo, cristianos, el limonero del Señor...!
Y veinte manos arrancaban la cosecha de curación que en la esquina de Miracielos de los cielos enviaba Dios. Y se curaron los pestosos bebiendo el ácido licor con agua clara de Catuche, entre oración y oración.
Miracielos: casuchas nuevas; la tapia desapareció. ¿Qué mano avara cortaría el limonero del Señor...? ¿Golpe de sordo mercachifle o competencia de Doctor o despecho de boticario u ornamento de la población...?
El Nazareno de San Pablo tuvo una casa y la perdió y tuvo un patio y una tapia y un limonero y un portón. ¡Malhaya el golpe que cortara el limonero del Señor...!
¡Mal haya el sino de esa mano que desgajó la tradición...! Quizá en su tumba un limonero floreció un día de Pasión y una nueva nevada de azahares sobre la cruz desmigajó, como lo hiciera aquella tarde sobre la Cruz en procesión, en la esquina de Miracielos, ¡el limonero del Señor...!
Hola Charo: Preciosa la forma en que nos recuerdas la Resurreccion. Además de haber estado pachucho, mis nietos, especialmente Nachete, me han tenido alejado del ordenador, pues a mi mujer no hay quien la saque de casa de nuestra hija, por lo que no he podido visitar a los amigos con la frecuencia que me hubiera gustado, hoy lo hago para desearte que tengas unas muy FELICES PASCUAS. Con todo cariño un fuerte y fraternal abrazo
Charo. Es un placer visitar tu devoto blog. Gracias por tus visitas al mio. Que el señor te bendiga en la pascua de Resurrección. Y en todos los días del año. Un fuerte abrazo.
Hermosa manera de recordar la Resurrección de Jesús, bello vídeo amiga Charo, se nota que lo vives con toda devoción.
ResponderEliminarUn abrazo agarimoso.
Querida Charo preciosa tu
ResponderEliminarentrada por la resurreccion
de Jesus,te felicito de
todo corazón, que Dios te
bendiga por tu devoción.
Un abrazo, que estes muy bien.
Hola Charo:
ResponderEliminarTe voy a dejar una poesía de Andres Eloy Blanco, poeta y cuentista venezolano. La historia es basada sobre la leyenda de la cura de una peste de escorbuto en Caracas durante el siglo XVI. La leyenda cuenta el enredo de las ramas del limonero en la corona de espina del Nazareno
El limonero del Señor
En la esquina de Miracielos
agoniza la tradición.
¿Qué mano avara cortaría
el limonero del Señor...?
Miracielos; casuchas nuevas,
con descrédito del color;
antaño hubiera allí una tapia
Y una arboleda y un portón.
Calle de piedra; el reflejo
encalambrado de un farol;
hacia la sombra, el aguafuerte
abocetada de un balcón,
a cuya vera se bajara,
para hacer guiños al amor,
el embozo de Guzmán Blanco
En algún lance de ocasión.
En el corral está sembrado,
junto al muro, junto al portón,
y por encima de la tapia
hacia la calle descolgó
un gajo verde y amarillo
el limonero del Señor.
Cuentan que en pascua lo sembrara,
el año quince, un español,
y cada dueño de la siembra
de sus racimos exprimió
la limonada con azúcar
Para el día de San Simón.
Por la esquina de Miracielos,
en sus Miércoles de dolor,
el Nazareno de San Pablo
Pasaba siempre en procesión.
Y llegó el año de la peste;
moría el pueblo bajo el sol;
con su cortejo de enlutados
pasaba al trote algún doctor
y en un hartazgo dilataba
su puerta «Los Hijos de Dios».
La Terapéutica era inútil;
andaba el Viático al vapor
Y por exceso de trabajo
se abreviaba la absolución.
Y pasó el Domingo de Ramos
y fue el Miércoles del Dolor
cuando, apestada y sollozante,
la muchedumbre en oración,
desde el claustro de San Felipe
hasta San Pablo, se agolpó.
Un aguacero de plegarias
asordó la Puerta Mayor
y el Nazareno de San Pablo
salió otra vez en procesión.
En el azul del empedrado
regaba flores el fervor;
banderolas en las paredes,
candilejas en el balcón,
el canelón y el miriñaque
el garrasí y el quitasol;
un predominio de morado
de incienso y de genuflexión.
—¡Oh, Señor, Dios de los Ejércitos.
La peste aléjanos, Señor...!
En la esquina de Miracielos
hubo una breve oscilación;
los portadores de las andas
se detuvieron; Monseñor
el Arzobispo, alzó los ojos
hacia la Cruz; la Cruz de Dios,
al pasar bajo el limonero,
entre sus gajos se enredó.
Sobre la frente del Mesías
hubo un rebote de verdor
y entre sus rizos tembló el oro
amarillo de la sazón.
De lo profundo del cortejo
partió la flecha de una voz:
—¡Milagro...! ¡Es bálsamo, cristianos,
el limonero del Señor...!
Y veinte manos arrancaban
la cosecha de curación
que en la esquina de Miracielos
de los cielos enviaba Dios.
Y se curaron los pestosos
bebiendo el ácido licor
con agua clara de Catuche,
entre oración y oración.
Miracielos: casuchas nuevas;
la tapia desapareció.
¿Qué mano avara cortaría
el limonero del Señor...?
¿Golpe de sordo mercachifle
o competencia de Doctor
o despecho de boticario
u ornamento de la población...?
El Nazareno de San Pablo
tuvo una casa y la perdió
y tuvo un patio y una tapia
y un limonero y un portón.
¡Malhaya el golpe que cortara
el limonero del Señor...!
¡Mal haya el sino de esa mano
que desgajó la tradición...!
Quizá en su tumba un limonero
floreció un día de Pasión
y una nueva nevada de azahares
sobre la cruz desmigajó,
como lo hiciera aquella tarde
sobre la Cruz en procesión,
en la esquina de Miracielos,
¡el limonero del Señor...!
Saludos y Felices pascuas
Hola Charo: Preciosa la forma en que nos recuerdas la Resurreccion. Además de haber estado pachucho, mis nietos, especialmente Nachete, me han tenido alejado del ordenador, pues a mi mujer no hay quien la saque de casa de nuestra hija, por lo que no he podido visitar a los amigos con la frecuencia que me hubiera gustado, hoy lo hago para desearte que tengas unas muy FELICES PASCUAS.
ResponderEliminarCon todo cariño un fuerte y fraternal abrazo
Charo. Es un placer visitar tu devoto blog.
ResponderEliminarGracias por tus visitas al mio.
Que el señor te bendiga en la pascua de Resurrección. Y en todos los días del año.
Un fuerte abrazo.